Sin ti,
los días son
caimanes somnolientos
resguardando el pantano
de mis emociones.
Lo que invertí fuera
ahora lo enfoco
en devoción a mí.
Como extraño
esa versión de mí
que se sentía
completa.
Mis propios colores
están por emerger.
Ya no busco justicia.
Prefiero la paz.
Un corazón roto
Me dio la fuerza
Para emprender
El camino en soledad.
Es momento de dejar
las viejas actitudes atrás.
El sufrimiento es real
para todos los involucrados.